Mazatecas por la libertad exigen destitución de diputada oaxaqueña Elisa Zepeda.
Ciudad de México | Desinformémonos. Luego de que un tribunal colegiado de Oaxaca determinará la falsedad de los testimonios presentados por la diputada Elisa Zepeda Lagunas en las acusaciones sobre las cuales se ha sostenido la persecución judicial sobre Miguel Peralta y sobre la comunidad de Eloxochitlán de Flores Magón, el colectivo de mujeres Mazatecas por la Libertad exigió este viernes 6 de marzo que la legisladora morenista renuncie a su cargo.
«En acato a los principios de la Cuarta Transformación, hoy exigimos que Elisa Zepeda renuncie a su cargo de diputada de Morena” exclamó la defensora indígena Argelia Betanzos, quien en conferencia de prensa desde el Centro de Comunicación Social (CENCOS) detalló que “por primera vez un tribunal federal es capaz de reconocer que lo que Elisa Zepeda contó es una absoluta mentira. Esto debería obligar, si Elisa fuera una funcionaria objetiva y legítima, debería obligarla hoy mismo a renunciar a su cargo de diputada, como un deber moral que Morena predica tanto.»
Betanzos anunció también que será presentada, de manera formal, la solicitud de destitución a la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) y al congreso oaxaqueño, donde Zepeda se ha desempeñado como diputada local desde el año 2024.
La exigencia de las mujeres Mazatecas tiene como respaldo la sentencia 631/2022, calificada por las Mazatecas como “histórica” por la relevancia que tiene, no solo para el caso del anarquista Miguel Ángel Peralta, también para las más de 40 personas sobre las que pesan más de 200 órdenes de aprehensión por los mismos delitos de los que se acusaba a Peralta. Durante el transcurso de la conferencia de prensa, el estado mexicano le notificó que ha reconocido su inocencia y determinado su libertad total.

Una mentira oficial sostenida por más de 10 años.
El anuncio de hoy es una victoria para la comunidad mazateca que ha luchado por más de una década en contra del cacicazgo de la familia Zepeda a costa de la libertad de quienes han plantado resistencia ante el ecocidio del Río Xangá Ndá Gé.
Los estragos de esa resistencia, devenidos en crímenes de lesa humanidad cometidos en contra de las y los habitantes de Eloxochitlán de Flores Magón, fueron documentados por la Primera Misión de Observación Civil realizada por organizaciones defensoras de derechos humanos y periodistas independientes.
El ataque a la asamblea comunitaria que los Zepeda realizaron en diciembre del 2014 desencadenó la persecución judicial en contra de decenas de indígenas mazatecos quienes desde entonces han vivido desplazamiento forzado, acoso policial y prisión política.
Argelia Betanzos se refirió a este episodio durante la conferencia de hoy “Este es el año número 12 de la criminalización incesante, desde que el gobierno de Oaxaca manipuló los hechos del 14 de diciembre del 2014 ocurridos en Nguixó -Eloxochitlán de Flores Magón- Oaxaca, el día en que la Asamblea Comunitaria se reunió para reivindicar su existencia y su resistencia. Ese 14 de diciembre de 2014 el delito de la Asamblea Comunitaria fue congregarse, fue reorganizarse, fue ocupar el espacio público que era suyo después de que resistió a un trienio de represión y tortura, su delito fue el no doblegarse ante la familia Zepeda Lagunas, ungida por el gobierno estatal. El gobierno de Oaxaca, de Gabino Cué Monteagudo, en 2014, no soportó la dignidad de la Asamblea de Eloxochitlán de Flores Magón y ordenó castigarla con una balacera. Ese es el verdadero hecho del 14 de diciembre de 2014, el castigo a Eloxochitlán por ser digno y por no arrodillarse ante Manuel Zepeda. El castigo fue una balacera.”
Betanzos detalló que los hechos quedaron documentados en el expediente 789/HJ/2014 de la la Fiscalía de Oaxaca pero que fue archivado, permitiendo la fabricación de una versión manipulada de lo sucedido, una que criminalizó a la comunidad y sobre la que Elisa Zepeda construyó su carrera política:
“Fuimos víctimas de un litigio mediático totalmente ajeno a la verdad rendida o incluso a la fabricación de la Fiscalía dentro de los expedientes. Este suceso no es ni fue una cuestión accidental, era un plan estratégico. Empezó por vender la idea mediática de que en Eloxochitlán un grupo de hombres criminales, misóginos y de costumbres salvajes, así lo dijo un titular del Universal, salvajes, agredieron a una mujer por sus sencillas aspiraciones de ocupación de cargos públicos. Elisa Zepeda, la mujer victimaria de campesinas y campesinos de Eloxochitlán, estaba siendo transformada por la maniobra del Estado en víctima, en defensora de mujeres y de derechos humanos. Pero para los propósitos del propio Estado, para el control político de la región mazateca y el saqueo de los recursos naturales de la región mazateca. Decenas de jueces locales y algunos jueces federales, fueron cómplices de sostener esta narrativa oficial a través de delitos fabricados.”
En vísperas de las movilizaciones por el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, el señalamiento de las Mujeres Mazatecas y de las organizaciones que acompañan su lucha es firme en contra del uso del feminismo como otro elemento de opresión a las mujeres, en palabras de Karen Castillo, integrante del Observatorio Memoria y Libertad:
“La lucha histórica de las mujeres ha sido una lucha por la justicia, por la verdad, por la dignidad y, como nos han demostrado las mujeres mazatecas, por la libertad. Sin embargo, en este caso observamos el uso de un feminismo profundamente racista y profundamente alejado de las luchas de mujeres, de pueblos y comunidades originarias. No sólo por Elisa Zepeda, pero también por funcionarias públicas como Anabel López, quien pertenece a la directora general para la promoción de una vida libre de violencia en la Secretaría de Mujeres, quien también ha formado parte de la criminalización de la comunidad al repetir una narrativa sin fundamento, falsa y violenta para una comunidad”.
